Por: Mariannela

Considerado por muchos como un genio, Jobs es sin duda, uno de esos personajes que pasarán directo a los libros de la historia por su labor. Ya que revolucionó totalmente la manera en la que vivimos día a día, desde el cómo consumimos música hasta cómo se hace el cine, ¡sí! el cine. Lo asociamos con la marca de la manzanita, dejando de lado a una de las compañías de animación más importantes del mundo cinematográfico: Pixar.

Sin Steve Jobs, Pixar no existiría, aquí el por qué. En 1986, Jobs compra la división de gráficos de Lucasfilms –empresa de George Lucas y donde fueron creados varios de los gráficos que vemos en Star Wars, por una cantidad baja a comparación de lo que hoy vale la empresa, 5 millones de dólares más otros 5 millones de inversión capital. A pesar de contar con poco personal, entre ellos John Lasseter, quien anteriormente dejó Disney por limitaciones creativas y quien se convertiría en el director de Toy Story,

Pixar comienza a figurar en la industria al realizar cortometrajes animados que serán premiados en distintos festivales de cine. Sin embargo, ni los cortos reconocidos ni la publicidad que realizaban a la par, aportaban el dinero necesario para seguir desarrollando un software que logre gráficos de alta calidad, por lo que Steve Jobs negocia con Disney, para que éste proporcione el dinero suficiente para realizar el primer largometraje animado por computadora de la historia. Es así como, después de casi 10 años después de la venta por parte de Lucas, Pixar estrena Toy Story, batiendo récords en taquilla y haciéndose acreedor a un Oscar por el desarrollo y la aplicación de técnicas innovadoras.

Entre el pasar de los años y las varias disputas que han tenido Disney y Pixar, principalmente por la compra de éste último por la empresa del ratón Miguelito, películas firmadas por aquel estudio han pasado a formar parte de la historia no sólo por las técnicas de animación usadas, sino también por que han marcado generaciones completas: la trilogía de Toy Story, Monsters, Inc., Cars, WALL-E y UP entre otras.

Sí, cambió la manera en la que consumimos música y la forma en la que se cuentan las historias infantiles, pero no se iba a quedar ahí, había que revolucionar la industria del cine por completo. Ya no es necesario estar en una sala de cine o en tu casa para ver una película porque lo puedes hacer desde tu iPod; ya no es necesario ir al video club a rentar Ratatoiulle porque ya lo puedes hacer desde la tienda de iTunes y puedes verla directamente en tu Macbook.

Steve Jobs fue calificado como un egocéntrico y tirano de la mercadotecnia, pero también es considerado uno de los hombres más visionarios, revolucionarios e influyentes de la historia mundial contemporánea, un hombre capaz de cambiar la manera en la que interactuamos día a día.

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