Por: Juan Vázquez

En un apartamento de Londres, Damon Albarn y Jamie Hewlett sintonizaron el televisor. Un buen disgusto les invadió al ver las violentas imágenes multicolores y sonidos desechables transmitidos por MTV. Entonces surgió esta idea de una banda de caricaturas, algo que criticara (la situación), confesó Jamie en un episodio del talkshow inglés de Jonathan Ross en 2005.

Del destello de genialidad, la metáfora animada se alzó un nublado día de 1998. “Gorilla” -nombre inicial del proyecto- se concibió. Del talentoso lápiz de Hewlett nacieron 2D, Murdoc, Noodle y Russell, cuatro simios de incisivos trazos y comportamiento cuestionable; hasta ahora la banda virtual más exitosa que haya existido.

A diez años de que Gorillaz lanzara su primer canción, la banda publicará el 28 de noviembre un álbum recopilatorio de sus más grandes Èxitos (The Singles Collection: 2001-2011). Desde su debut homónimo han cosechado la impresionante cantidad de m·s de 15 millones de copias vendidas en Reino Unido, dos Grammy, múltiples nominaciones a los VMAs y un mar de fanáticos que gozan de la ecléctica mezcla audiovisual de estos primates. Su obra la completan 4 ábumes de estudio, 2 EP, 2 recopilaciones de B-sides, 3 DVD y 15 videos.

La música de Gorillaz sólo pudo haberse difundido a través de personajes de caricatura. Por momentos infantiles, pícaros, oscuros y críticos duros de la sociedad mundial, el legado que han construido no carece de complejidad y astucia. Siendo sinceros, el grupo posee cualidades que extrañarían si fuesen de algunos músicos mortales.

La propuesta visual es el gancho más atractivo del proyecto y se beneficia al máximo por ser un grupo ficticio. Las actitudes, acciones, historia e ideas de los cuatro monos son moldeadas a la perfección, a la decisión de sus inventores. Cada uno complementa el estilo de la banda. Hemos visto crecer a la antropoide japonesa Noodle, a un cada vez más perturbado 2D, el diabólico devenir de Murdoc y el agigantamiento -literal- de Russell. Caricaturas que representan el distorsionado mundo pop.

Al mundo le faltaba algo como Gorillaz, algo que la mayoría de la población pudiera fácilmente digerir y que su contenido nutrimental fuera altísimo. Damon Albarn comienza a mostrarse como un maestro de la música pop, pudiendo reunir en los tres álbumes a decenas de talentos de la industria, tan conocidos como Snoop Dog, Mos Def o Simon Tong. Así como el sonido se fue refinando, las imágenes de los personajes fueron evolucionando

En el mismo año Daft Punk hacía algo parecido con los videos de su Discovery, creando así una obra conceptual después titulada Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem. Vaya, la creatividad de dos artistas produjo el mejor ejemplo del producto musical pop del siglo XXI. Y al parecer, la pareja no se dio cuenta del magnífico poder de su Frankeinstein.

Gorillaz – Doncamatic (All Played Out) feat. Daley

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