Reseña: Pablo Lafón
Foto: Florencia Alvarado de Ezequiel Bertho

Algodón egipcio comenzó a tocar alrededor de las 11 de la noche. La canción con la que abrió fue “La condición (Prueba A)”, inmediatamente seguida por La transformación, ambas empapadas de Eco y Reverb. Para el final de la segunda canción Ezequiel Bertho, mejor conocido como Cheky (único miembro de la banda) tenía la atención de casi todos. No hubo gran anticipación, no hubo gritos desesperados de los fans, pero definitivamente había un interés en el cuarto y casi todos estaban conscientes de que estaban viendo y escuchando algo especial.

Antes de la tercera canción, Cheky se puso su guitarra y se puso a loopear el beat de “El día previo”, canción con la que abre su nuevo disco “La lucha constante”. La pieza es un poco tímida, pero definitivamente se quedó impresa en la mente de los asistentes. Las canciones estaban comenzando a fundirse una con la otra. No recuerdo en qué punto se terminó transformar en “Los Párpados caídos”, pero al terminar ese proceso, pudimos ver que en el escenario se encontraba un excelente guitarrista y un genial compositor. El sonido era el de una banda mucho más grande que una persona trabajando con “una laptop que no funcionaba bien, solo se podía usar con batería, y esta le duraba una hora”.

La siguiente canción fue un cover de “Nosotros los Rockers” de Piyama Party, una banda originaria de Monclova Coahuila; una elección interesante, tomando en cuenta que Algodón proviene de Caracas Venezuela. Su versión sonó completamente diferente que la original, pero sin perder la su esencia. Después de esto, no hubieron más pausas, “Los asuntos pendientes (Prueba B)” se convirtió en “El Escapismo”, que se convirtió en “El ingenio Humano” (que por cierto, tiene una excelente letra) hasta finalmente terminar con una versión de “El Reloj” original de la otra banda de Cheky, Jovenes y Sexys.

Sin embargo, la noche no terminó allí, había al menos 3 personas quienes se habían decidido pedir más. El deseo fue concedido y Cheky nos regaló su contribución para un proyecto llamado Norte Sonoro que se había llevado a cabo hacía solo cinco días en la ciudad de Monterrey. La canción se llama “La Espina Cardenche” y es la interpretación de la banda de los sonidos folklóricos del norte del país. Ahora sí, sin nada más que tocar, Algodón egipcio bajó del escenario y fue felicitado por varios de los muy pocos asistentes. El resto, si se enojó, no tiene justificación pues les haya gustado o no la música, no tienen de que quejarse; a final de cuentas, este fue un evento gratuito.

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